Jung‑ah y Ji‑won continúan acercándose mientras intentan comprender qué significan realmente sus gestos y silencios. La llegada de una jefa del equipo de desarrollo, apodada «Doña Provocadora» por su carácter directo que irrita a sus colaboradores, introduce nuevas dinámicas y obliga a ambas a enfrentarse con mayor claridad a sus propios sentimientos.