Yuika y Sarara han sido amigas inseparables desde el instituto y durante toda la universidad. Ahora sus caminos se separan: Sarara se marcha a Tokio para empezar a trabajar, mientras que Yuika se queda en su ciudad natal. La noche antes de la mudanza, mientras preparan las maletas, comparten su última velada juntas. Cuando Yuika expresa la tristeza que siente ante la despedida, Sarara la abraza con ternura y la besa. Aunque al principio Sarara se sorprende, la calidez de Yuika la conmueve y ambas acaban entregándose a sus sentimientos.