A comienzos de abril, la recién graduada Kitaoka entra en la empresa y su jefa directa, Miyanishi, queda prendada de ella desde el primer instante. Mientras la forma en su nuevo trabajo, Miyanishi no puede evitar obsesionarse con su rostro y su presencia, hasta el punto de grabarla a escondidas durante los descansos y masturbarse en casa incapaz de contener el deseo. Decidida a acercarse a ella, la invita a beber a solas. La calidez de Kitaoka solo intensifican sus sentimientos. Cuando la lleva a su casa, la ternura de la joven la desarma y el primer beso surge de forma inevitable, dando inicio a una relación íntimo, dulce y algo más adulta.