Rika se apunta a un curso intensivo para obtener el carné de conducir y allí se reencuentra con Himari, una antigua compañera de clase. Al compartir habitación, los sentimientos reprimidos entre ambas resurgen, transformándose en deseo físico. Besos húmedos, caricias sobre unos pechos sensibles y una entrega total marcan esta experiencia lésbica en el campamento para licencias de conducir, donde el mundo exterior deja de importar.