La protagonista de nuestro reportaje es Akari, una lesbiana auténtica. Según descubrimos, convive con dos «mascotas lésbicas»: Hikaru, sumisa y obediente, y Azusa, una gata pervertida. Ambas compiten por ser reconocidas como «la número uno», y su obsesiva necesidad de aprobación y entrega roza lo delirante. Nos quedamos sin aliento ante la intensidad de su vínculo de esclavitud.